fbpx

Pronto viene…

1952 Nace en Cochabamba, Bolivia.

ESTUDIOS

1969-74 Talleres de dibujo.
1971-72 Escultura. Escuela superior de Bellas Artes. La Paz, Bolivia.
1974-78 Pintura, Grabado y Escultura. Universidad Mayor de San Andrés UMSA y Taller libre de dibujo y litografía La Paz, Bolivia.
1974-75 Universidad Federal do Río Grande Do Sul. Porto Alegre, Brasil. Becario.
1980 Litografía. Universidade Nacional do Brasilia. Brasilia, Brasil.
1982-84 Taller de Grabado “Leda Watson”. Brasilia, Brasil.
1982-84 Litografía y Grabado. Taller de la Gráfica Popular. México D.F. México.

EXPOSICIONES INDIVIDUALES (selección)

2017 “Taller de Gráfica Soruco”. Homenaje a Raúl Soruco y su taller de litografía. Galería del Sur y Sala Leopoldo Méndez UAM Xochimilco. CDMX.
2016 “Taller de Gráfica Soruco”. Homenaje a Raúl Soruco y su taller de litografía. Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca, Oaxaca. México.
2016 “Paisajes”. Galería Noel Cayetano. Oaxaca. Oax. México.
2015 “Espíritu del tiempo”. Museo de los Pintores Oaxaqueños, Oaxaca, Oax. México.
2013 “100 m3 de secretos” El secreto de Polanco. México D.F.
2011 “Monotypes”. Plum Goods Gallery. Santa Barbara CA, E.U.A.
2011 “Monólogo de vida”. Art Gallery Marketing. Cancún, Quintana Roo. México
2011 “Paintings and monotypes”. Nancy Hirsch Gallery. Santa Barbara CA, E.U.A.
2007 “Formas”. The Frameworks Caruso Contemporary Art Gallery. Santa Barbara, CA, E.U.A.
2007 “Destino”. Galería del Sur. UAM Xochimilco. México D. F. México.
2007 “La fuerza del destino”. Galería Índigo. Oaxaca, Oax. México.
2006 “Contrastes”. Exposición simultánea. Museo de los Pintores Oaxaqueños y Galería Índigo. Oaxaca, Oax. México.
2003 “Muros del Recuerdo”. Galería Balance, México, D.F. México.
2002 “Transfixión”. Ebert Gallery, San Francisco, CA, E.U.A.
2001 “La Última Cena”. Galería Soruco, Oaxaca, Oax. México.
1999 “Su-bida”. Galería Soruco, Oaxaca, Oax. México.
1998 “Scalifarios”. Galería Alianza Francesa. Oaxaca, Oax. México.
1994 “Paisajes nocturnos”. Galería Soruco, Oaxaca, Oax. México.
1991 “Nocturnos”. Modern Art Gallery México, D.F. México.
1987 “Abismos”. Litografías y Monotipos. Galería Los Talleres, México D.F. México.
1987 Universidad Autónoma de Guerrero. Chilpancingo, Gro. México.
1984 Grabados. Museo Diego Rivera, Guanajuato, México.
1980 Litografías. Universidade Nacional do Brasilia, U.N.B. Brasilia, Brasil.
1978 Grabados. Unión de Trabajadores del Arte y la Cultura, La Paz, Bolivia.

EXPOSICIONES COLECTIVAS (selección)

2017 “Taller de Gráfica Soruco”. Homenaje a Raúl Soruco y su taller de litografía. Galería del Sur y Sala Leopoldo Méndez UAM Xochimilco. CDMX.
2016 “Taller de Gráfica Soruco”. Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca, Oax. México
2012 Exposition Internationale des Consuls de Marseille, Palais des Arts, Marsella, Francia.
2009 “Paréntesis”. Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca. Oax. México
2001 “Propios y extraños”. Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca, Oax. y Puebla, Pue. México.
2000 “Arte de Oaxaca San Agustín 2000”. Antigua fábrica de Vista Hermosa. San Agustín Etla, Oax.
1998 “XI Bienal Iberoamericana de Arte”. Palacio de Bellas Artes, México D.F., Belice, Colombia, Costa Rica y Venezuela.
1991 Feria del Libro. Exposición Gráfica, Frankfurt, Alemania.
1989 “Arte Boliviano Contemporáneo”. Galería Praxis, México, D.F. México.
1989 “Paisajes”. Museo de Arte Moderno, La Paz, Bolivia.
1989 “Pintores Mexicanos en Japón”. Uji-Shi, Kioto, Japón.
1988 “Una Mirada a la Estampa Contemporánea”. Museo Nacional de la Estampa, México, D.F. México.
1983 Taller de la Gráfica Popular, México, D.F. México.
1974 “Dibujos”. Universidade Federal do Río Grande do Sul, Porto Alegre, Brasil.

PREMIOS

1988 Anual, Pedro Domingo Murillo, La Paz, Bolivia.
1998 Medalla Goya de Plata, XI Bienal Iberoamericana de Arte, “Litografía de fin de siglo a 200 años de su invención” México, D.F. México.

COLECCIONES

Museo de la Estampa, México, D.F. México.
Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez, Zacatecas, México.
Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca. MACO México.
Museo Diego Rivera de Guanajuato, Gto., México.
Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca, IAGO México.
Casa de la Cultura Franz Tamayo, La Paz, Bolivia.
Galería Rufino Tamayo, Oaxaca, México.
Goethe Institute, Oaxaca, México.
Ted Turner. Colección Privada.
Diversas colecciones privadas en México y otros países.

INVESTIGACION EN GRAFICA

Litografía sobre piedra, Escuela Superior de Bellas Artes, La Paz Bolivia.
Manera Negra Berseau en grabado con el maestro Arturo Rivera.
El uso de diferentes materiales y spray en la litografía, con los Mtros. Felipe Ehremberg y Alberto Castro Leñero.
Recuperación de imagen de litografía en el TAGA. del Mtro. Demian Flores. Técnica ya no usada por su complejidad.
Técnica antigua de impresión con polvo de oro, en una pieza del maestro Francisco Toledo.

La otra trama de lo real

Ernesto Lumbreras

Ver la realidad no siempre es comprenderla o interpretarla. Lo mismo se puede decir de la pintura. Después de la invención de la fotografía y de su descendencia, el cine, la televisión y el video, el realismo en la creación artística pasó a ser una quimera colorida y bulliciosa pero completamente estéril o, también, no la encontraríamos como una puerta falsa que al abrirla nos muestra un desfiladero nada metafísico; desde entonces -a partir del impresionismo, dirían los historiadores del arte- la realidad como tal es asunto embarazoso, incluso banal y, a veces, ininteligible… Mejor no meterse con ella, con los espectáculos de la madre natura ni con los prodigios de la civilización. Dejémosla, entonces, en manos y en la imaginación de los especialistas en su materia: sociólogos, ecologistas, administradores…
A ellos les tocará “rizar el rizo”, “llover sobre mojado”, ávidos de remover las cenizas de su misterio finito. ¿Sobre qué pintar llegado el momento de dar santa sepultura al realismo? La respuesta de Duchamp y la respuesta de Kandinsky a esta pregunta, creo entenderlo, marcaron, desde los extremos del movimiento pendular en el arte del siglo XX, aventuras y posibilidades que todavía, en estos comienzos del tercer milenio, proveen de incentivos y de riesgos a los artistas presentes. Y claro, más que contestar la pregunta, tanto el francés como el ruso, han heredado a su descendencia otros tantos cuestionamientos derivados de la pregunta inicial. En este escenario socrático, se me antoja verlo así, el boliviano Raúl Soruco se suma, con los cuadros de esta muestra, a la especulación de los temas y de las variaciones de la interrogante primera; en la tradición de la pintura abstracta, con una práctica plástica personalísima, ha sabido trazar los paralelos y los meridianos de un mundo totalmente autosuficiente en sus significaciones: la pintura misma. Para decir lo que he venido diciendo, quizás, es conveniente apuntar un par de asuntos más. Primero, que cuando hablo de la renuncia a la realidad me refiero, exclusivamente, a la reproducción literal de la misma.
Y segundo, que el arte abstracto se encuentra, desde el primer día de la creación, en la realidad matérica: en las formas, colores y texturas de la piel de un cocodrilo; en los caprichos y las ondulaciones de las nubes; en el terreno erosionado por el viento y la lluvia. ¿De qué hablamos entonces? Lo diré con pocas palabras: la pintura no es representación, es, llanamente, realidad. En buena medida, los “contrastes” de Soruco ponen el color sobre la llaga, es decir, sobre el vacío, cercando el horizonte de lo inefable ¾inefable y terrible para cualquier lenguaje humano¾ con una retícula construida de sentido. Los materiales convocados en sus lienzos: óleo, grafito, malla metálica, cacharros oxidados, expresan una trama de significados, no, hay que decirlo una vez más, por obra y gracia de lo que son o representan sino, por lo que, como potencia, pueden llegar a ser en el escenario de la imaginación visual; por eso mismo, observo que en la composición minuciosa de este artista cada elemento utilizado decanta, al fundirse en el collage o en la amalgama plástica, una suerte de resurrección o de vita nova. De una paleta austera pero nunca, como resultado expresivo, de una pobreza cromática.
Soruco parte de una imprescindible indagatoria técnica, compositiva, avanzando y retrocediendo sobre la ruta de lo que sólo como conocimiento de oficio es dado al artista; desde ese dominio formal, el pintor y la pintura parten hacia una tierra incógnita -sin brújula, cartografía o sextante- propiciando el extravío y el agotamiento de todo lo sabido, de todo lo conocido; llegado a este momento climático, zona cero de la creación, aparece la gracia del contraste, ese fulgor inédito que en la materia de la pintura ilumina la anunciación de un acto perturbador o sublime.
En esos bordes rojos o amarillos, en lienzos donde el elogio al negro y sus matices se impone, el contraste cromático desencadena, en primer lugar, un nuevo ordenamiento retiniano que, dicho en lengua vulgar, no es otra cosa que una nueva educación visual; en segundo lugar, el referido trastocamiento, localizado también, por cierto, en esos rompimientos de texturas gruesas sobre la trama simétrica de la malla metálica, instala su ruptura de lenguaje o, por qué no llamarlo también, su crisis visual.
Dado que la raíz etimológica de la palabra crisis es la misma que la del vocablo crítica, en la presente exposición se hace visible una inconformidad con el mundo pero también, se manifiesta como aparición súbita o marginal -otra vez, quizás, los bordes de colores primarios- la posibilidad de una nueva armonía.
Más que en un decir tácito, claro e inapelable, la revelación de la pintura abstracta se encuentra en el ocultamiento de su decir plástico, incluso, se puede hallar en su inquietante mudez; en una realidad sin referentes, los colores y las formas de una obra no figurativa están exigiendo, del ojo de todo
espectador, su complicidad emotiva e intelectual. La obra abstracta no convence, ni explica nada; conmueve sí, seduce también.
En las lindes del monocromatismo a lo Maliévich, el callamiento pictórico o la fijeza del color, acentúan el territorio autónomo de la pintura. En el arte de Raúl Soruco el posible ocultamiento, fijeza o mudez plástica son principio de su meditada aventura; cada uno de sus lienzos cumple, con magisterio y perplejidad, la siguiente etapa de la empresa: traer del misterio o de la demencia o de la utopía un nuevo lenguaje para significar, lejos del sonido y la furia, los prodigios del mundo.
contacte directamente al maestro soruco aquí:



I am text block. Click edit button to change this text. Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Ut elit tellus, luctus nec ullamcorper mattis, pulvinar dapibus leo.

1952 Nace en Cochabamba, Bolivia.

ESTUDIOS

1969-74 Talleres de dibujo.
1971-72 Escultura. Escuela superior de Bellas Artes. La Paz, Bolivia.
1974-78 Pintura, Grabado y Escultura. Universidad Mayor de San Andrés UMSA y Taller libre de dibujo y litografía La Paz, Bolivia.
1974-75 Universidad Federal do Río Grande Do Sul. Porto Alegre, Brasil. Becario.
1980 Litografía. Universidade Nacional do Brasilia. Brasilia, Brasil.
1982-84 Taller de Grabado “Leda Watson”. Brasilia, Brasil.
1982-84 Litografía y Grabado. Taller de la Gráfica Popular. México D.F. México.

EXPOSICIONES INDIVIDUALES (selección)

2017 “Taller de Gráfica Soruco”. Homenaje a Raúl Soruco y su taller de litografía. Galería del Sur y Sala Leopoldo Méndez UAM Xochimilco. CDMX.
2016 “Taller de Gráfica Soruco”. Homenaje a Raúl Soruco y su taller de litografía. Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca, Oaxaca. México.
2016 “Paisajes”. Galería Noel Cayetano. Oaxaca. Oax. México.
2015 “Espíritu del tiempo”. Museo de los Pintores Oaxaqueños, Oaxaca, Oax. México.
2013 “100 m3 de secretos” El secreto de Polanco. México D.F.
2011 “Monotypes”. Plum Goods Gallery. Santa Barbara CA, E.U.A.
2011 “Monólogo de vida”. Art Gallery Marketing. Cancún, Quintana Roo. México
2011 “Paintings and monotypes”. Nancy Hirsch Gallery. Santa Barbara CA, E.U.A.
2007 “Formas”. The Frameworks Caruso Contemporary Art Gallery. Santa Barbara, CA, E.U.A.
2007 “Destino”. Galería del Sur. UAM Xochimilco. México D. F. México.
2007 “La fuerza del destino”. Galería Índigo. Oaxaca, Oax. México.
2006 “Contrastes”. Exposición simultánea. Museo de los Pintores Oaxaqueños y Galería Índigo. Oaxaca, Oax. México.
2003 “Muros del Recuerdo”. Galería Balance, México, D.F. México.
2002 “Transfixión”. Ebert Gallery, San Francisco, CA, E.U.A.
2001 “La Última Cena”. Galería Soruco, Oaxaca, Oax. México.
1999 “Su-bida”. Galería Soruco, Oaxaca, Oax. México.
1998 “Scalifarios”. Galería Alianza Francesa. Oaxaca, Oax. México.
1994 “Paisajes nocturnos”. Galería Soruco, Oaxaca, Oax. México.
1991 “Nocturnos”. Modern Art Gallery México, D.F. México.
1987 “Abismos”. Litografías y Monotipos. Galería Los Talleres, México D.F. México.
1987 Universidad Autónoma de Guerrero. Chilpancingo, Gro. México.
1984 Grabados. Museo Diego Rivera, Guanajuato, México.
1980 Litografías. Universidade Nacional do Brasilia, U.N.B. Brasilia, Brasil.
1978 Grabados. Unión de Trabajadores del Arte y la Cultura, La Paz, Bolivia.

EXPOSICIONES COLECTIVAS (selección)

2017 “Taller de Gráfica Soruco”. Homenaje a Raúl Soruco y su taller de litografía. Galería del Sur y Sala Leopoldo Méndez UAM Xochimilco. CDMX.
2016 “Taller de Gráfica Soruco”. Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca, Oax. México
2012 Exposition Internationale des Consuls de Marseille, Palais des Arts, Marsella, Francia.
2009 “Paréntesis”. Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca. Oax. México
2001 “Propios y extraños”. Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca, Oax. y Puebla, Pue. México.
2000 “Arte de Oaxaca San Agustín 2000”. Antigua fábrica de Vista Hermosa. San Agustín Etla, Oax.
1998 “XI Bienal Iberoamericana de Arte”. Palacio de Bellas Artes, México D.F., Belice, Colombia, Costa Rica y Venezuela.
1991 Feria del Libro. Exposición Gráfica, Frankfurt, Alemania.
1989 “Arte Boliviano Contemporáneo”. Galería Praxis, México, D.F. México.
1989 “Paisajes”. Museo de Arte Moderno, La Paz, Bolivia.
1989 “Pintores Mexicanos en Japón”. Uji-Shi, Kioto, Japón.
1988 “Una Mirada a la Estampa Contemporánea”. Museo Nacional de la Estampa, México, D.F. México.
1983 Taller de la Gráfica Popular, México, D.F. México.
1974 “Dibujos”. Universidade Federal do Río Grande do Sul, Porto Alegre, Brasil.

PREMIOS

1988 Anual, Pedro Domingo Murillo, La Paz, Bolivia.
1998 Medalla Goya de Plata, XI Bienal Iberoamericana de Arte, “Litografía de fin de siglo a 200 años de su invención” México, D.F. México.

COLECCIONES

Museo de la Estampa, México, D.F. México.
Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez, Zacatecas, México.
Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca. MACO México.
Museo Diego Rivera de Guanajuato, Gto., México.
Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca, IAGO México.
Casa de la Cultura Franz Tamayo, La Paz, Bolivia.
Galería Rufino Tamayo, Oaxaca, México.
Goethe Institute, Oaxaca, México.
Ted Turner. Colección Privada.
Diversas colecciones privadas en México y otros países.

INVESTIGACION EN GRAFICA

Litografía sobre piedra, Escuela Superior de Bellas Artes, La Paz Bolivia.
Manera Negra Berseau en grabado con el maestro Arturo Rivera.
El uso de diferentes materiales y spray en la litografía, con los Mtros. Felipe Ehremberg y Alberto Castro Leñero.
Recuperación de imagen de litografía en el TAGA. del Mtro. Demian Flores. Técnica ya no usada por su complejidad.
Técnica antigua de impresión con polvo de oro, en una pieza del maestro Francisco Toledo.

La otra trama de lo real

Ernesto Lumbreras

Ver la realidad no siempre es comprenderla o interpretarla. Lo mismo se puede decir de la pintura. Después de la invención de la fotografía y de su descendencia, el cine, la televisión y el video, el realismo en la creación artística pasó a ser una quimera colorida y bulliciosa pero completamente estéril o, también, no la encontraríamos como una puerta falsa que al abrirla nos muestra un desfiladero nada metafísico; desde entonces -a partir del impresionismo, dirían los historiadores del arte- la realidad como tal es asunto embarazoso, incluso banal y, a veces, ininteligible… Mejor no meterse con ella, con los espectáculos de la madre natura ni con los prodigios de la civilización. Dejémosla, entonces, en manos y en la imaginación de los especialistas en su materia: sociólogos, ecologistas, administradores…
A ellos les tocará “rizar el rizo”, “llover sobre mojado”, ávidos de remover las cenizas de su misterio finito. ¿Sobre qué pintar llegado el momento de dar santa sepultura al realismo? La respuesta de Duchamp y la respuesta de Kandinsky a esta pregunta, creo entenderlo, marcaron, desde los extremos del movimiento pendular en el arte del siglo XX, aventuras y posibilidades que todavía, en estos comienzos del tercer milenio, proveen de incentivos y de riesgos a los artistas presentes. Y claro, más que contestar la pregunta, tanto el francés como el ruso, han heredado a su descendencia otros tantos cuestionamientos derivados de la pregunta inicial. En este escenario socrático, se me antoja verlo así, el boliviano Raúl Soruco se suma, con los cuadros de esta muestra, a la especulación de los temas y de las variaciones de la interrogante primera; en la tradición de la pintura abstracta, con una práctica plástica personalísima, ha sabido trazar los paralelos y los meridianos de un mundo totalmente autosuficiente en sus significaciones: la pintura misma. Para decir lo que he venido diciendo, quizás, es conveniente apuntar un par de asuntos más. Primero, que cuando hablo de la renuncia a la realidad me refiero, exclusivamente, a la reproducción literal de la misma.
Y segundo, que el arte abstracto se encuentra, desde el primer día de la creación, en la realidad matérica: en las formas, colores y texturas de la piel de un cocodrilo; en los caprichos y las ondulaciones de las nubes; en el terreno erosionado por el viento y la lluvia. ¿De qué hablamos entonces? Lo diré con pocas palabras: la pintura no es representación, es, llanamente, realidad. En buena medida, los “contrastes” de Soruco ponen el color sobre la llaga, es decir, sobre el vacío, cercando el horizonte de lo inefable ¾inefable y terrible para cualquier lenguaje humano¾ con una retícula construida de sentido. Los materiales convocados en sus lienzos: óleo, grafito, malla metálica, cacharros oxidados, expresan una trama de significados, no, hay que decirlo una vez más, por obra y gracia de lo que son o representan sino, por lo que, como potencia, pueden llegar a ser en el escenario de la imaginación visual; por eso mismo, observo que en la composición minuciosa de este artista cada elemento utilizado decanta, al fundirse en el collage o en la amalgama plástica, una suerte de resurrección o de vita nova. De una paleta austera pero nunca, como resultado expresivo, de una pobreza cromática.
Soruco parte de una imprescindible indagatoria técnica, compositiva, avanzando y retrocediendo sobre la ruta de lo que sólo como conocimiento de oficio es dado al artista; desde ese dominio formal, el pintor y la pintura parten hacia una tierra incógnita -sin brújula, cartografía o sextante- propiciando el extravío y el agotamiento de todo lo sabido, de todo lo conocido; llegado a este momento climático, zona cero de la creación, aparece la gracia del contraste, ese fulgor inédito que en la materia de la pintura ilumina la anunciación de un acto perturbador o sublime.
En esos bordes rojos o amarillos, en lienzos donde el elogio al negro y sus matices se impone, el contraste cromático desencadena, en primer lugar, un nuevo ordenamiento retiniano que, dicho en lengua vulgar, no es otra cosa que una nueva educación visual; en segundo lugar, el referido trastocamiento, localizado también, por cierto, en esos rompimientos de texturas gruesas sobre la trama simétrica de la malla metálica, instala su ruptura de lenguaje o, por qué no llamarlo también, su crisis visual.
Dado que la raíz etimológica de la palabra crisis es la misma que la del vocablo crítica, en la presente exposición se hace visible una inconformidad con el mundo pero también, se manifiesta como aparición súbita o marginal -otra vez, quizás, los bordes de colores primarios- la posibilidad de una nueva armonía.
Más que en un decir tácito, claro e inapelable, la revelación de la pintura abstracta se encuentra en el ocultamiento de su decir plástico, incluso, se puede hallar en su inquietante mudez; en una realidad sin referentes, los colores y las formas de una obra no figurativa están exigiendo, del ojo de todo
espectador, su complicidad emotiva e intelectual. La obra abstracta no convence, ni explica nada; conmueve sí, seduce también.
En las lindes del monocromatismo a lo Maliévich, el callamiento pictórico o la fijeza del color, acentúan el territorio autónomo de la pintura. En el arte de Raúl Soruco el posible ocultamiento, fijeza o mudez plástica son principio de su meditada aventura; cada uno de sus lienzos cumple, con magisterio y perplejidad, la siguiente etapa de la empresa: traer del misterio o de la demencia o de la utopía un nuevo lenguaje para significar, lejos del sonido y la furia, los prodigios del mundo.
contacte directamente al maestro soruco aquí:



obra del maestro soruco

moneda/currency
MXN Peso mexicano
×